Guía para importar productos de China

Guía para importar productos de China

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May 20, 2021 12 min read

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¿Eres emprendedor? y encontraste un producto increíble que quieres vender en México, pero resulta que la fábrica está en China (o tal vez el precio más competitivo), y no sabes por dónde empezar. China es la fábrica del mundo, y además de ser lejano y grande, puede ser abrumador navegar por todos los detalles necesarios para poder importar.

La operación de importar productos de China no es complicada, pero si no lo haces de la forma correcta, puedes perder todo tu dinero. Además de haber fundado Prestadero (una Fintech de crédito), he fundado dos comercializadoras desde hace más de 10 años que importan y exportan productos, principalmente de China. Esa experiencia me ha permitido crear esta guía para poder darte algunos tips básicos.

No tienes que ir a China

Imagen: Depositphotos.com

Muchos emprendedores piensan que el primer paso para poder importar un producto de China es ir físicamente a buscar las fábricas o ir a las ferias a conocer proveedores. Puede ser útil en algunos casos, pero no es absolutamente necesario. Todo lo que puedes hacer físicamente, lo puedes hacer de manera más barato de forma remota.

¿Quieres asegurarte de que la fábrica está en buenas condiciones? Envía a un inspector a la fábrica de forma remota. ¿Quieres validar que el producto tiene la calidad que buscas? Pide una muestra y que la manden por paquetería (por lo general muchas empresas te regalan la muestra y sólo pagas el envío; o si es un producto caro te lo abonan en la compra del pedido grande si terminas contratándolos).

Estudia el INCOTERM

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El INCOTERM es el término comercial internacional, y tiene implicaciones de fondo en el precio (y en la limitación de las responsabilidades del comprador y el vendedor). Este INCOTERM te dirá de manera muy sencilla qué incluye la cotización.

Es importante que cuando compares cotizaciones te asegures de comparar peras con peras. Por ejemplo, una cotización de 10 dólares EXW y otra de 10 dólares CIF, parecen muy similares, pero son muy distintas. La primera implica que te entregarán el producto en la fábrica de origen y tú tendrás que retirarlo y enviarlo al destino final a tu costo (EXW o Ex Works), mientras que la segunda incluye el costo del flete y el seguro (Cost Insurance & Freight). Normalmente los INCOTERM van acompañados del puerto o dirección destino; por ejemplo, CIF Manzanillo quiere decir que te incluye el flete y seguro hasta el puerto de Manzanillo.

El INCOTERM más común cuando cotizas en China es FOB (Free on Board). Por ejemplo, FOB Ningbo, que implica que la cotización te incluye la carga del producto en un contenedor y puesto en el barco en el puerto de Ningbo.

No subestimes los costos “extras” para importar tu producto

Imagen: Depositphotos.com

Lo que le pagas al proveedor es sólo un parte del costo. Inclusive, al ser un país tan lejano, hay ocasiones donde es más caro el flete y la importación que el producto, así que tienes que tomarlo en cuenta. Aquí te menciono algunos de los costos que pueden impactar el costo de tu producto puesto en tu casa o bodega:

Impuestos (IGI)

Este es el impuesto principal, llamado Impuesto General de Importación (IGI) que debes de pagar para importar tu producto, y afectará el costo de este. Lo complicado aquí, es que este impuesto es un porcentaje del valor del producto, pero no es un porcentaje fijo, depende de su clasificación arancelaria y del país de fabricación. Por ejemplo, el IGI de cepillos de dientes hechos en China es 15%; afeitadoras eléctricas, 15%; cañas de pescar, 10%; árboles artificiales de Navidad, 15 por ciento. 

Verás, cada tipo de producto tiene una clasificación arancelaria, que no sólo te brindará el IGI a pagar, sino los requisitos y restricciones de importación. Lo primero que debes hacer es encontrar la clasificación arancelaria de tu producto (o pide ayuda a un agente aduanal), para poder saber los requisitos de importación y el impuesto a pagar (una página que te puede servir es esta). Si bien puede haber otros impuestos como el Derecho de Trámite Aduanero (DTA), el ISAN (automóviles) o el IEPS (bebidas alcohólicas), el IGI es el impuesto principal que impacta el costo de tu producto.

IVA

Tendrás que pagar 16% de IVA sobre el valor de la mercancía al ingresarlo al país. De este impuesto no te salvas, pero la buena noticia es que este impuesto no debiera afectar el costo de tu producto, sino simplemente debes considerarlo en tu flujo/inversión. Es decir, si importas un producto en 100 pesos, pagarás 16 pesos de IVA cuando entre al país. Ahora supongamos que lo vendes en 200 pesos + IVA (232 pesos). Al declarar al SAT, el IVA recibido de la venta (32 pesos) puedes compensar el IVA pagado en la compra (16 pesos), de tal forma que tu ingreso bruto es el mismo 100 pesos (200 – 100 pesos) y el IVA que pagaste al importar (16 pesos) lo recuperas con el IVA recibido al vender (32 pesos), sólo pagando el “excedente” de 16 pesos al SAT.

Flete marítimo

Este costo es importante, y si el volumen de compra es alto, tu única opción viable en costo sería flete marítimo (generalmente arriban de China a México a los puertos de Manzanillo o Lázaro Cárdenas). Este costo puede variar en forma importante (he visto costos de flete marítimo desde 1,500 dólares a más de 10,000 por contenedor). 

Mi recomendación es tratar de optimizar tus cargamentos en un contenedor, de tal forma que no lleves espacio vacío. Si bien también puedes compartir espacio con otros en un contenedor, llamado LCL (Less than Container Load), no lo recomiendo, pues los costos de desconsolidación en puerto generalmente suelen ser más caros que contratar un contenedor completo, aunque no esté 100% lleno. Para toda esta operación, puedes contactar a empresas llamadas “forwarders” que te ayudan con esta operación. Pero desde el número de piezas a importar con tu proveedor, debes cotizar de tal forma que ocupe el espacio optimizado de un contenedor (hay diferentes medidas de contenedores).

Seguros

Por lo general, no es un costo tan relevante, pero es importante considerarlo. Muchas veces es un porcentaje del valor de la mercancía (0.5 a 1%, por ejemplo, pero también depende del tipo de mercancía). Tu forwarder puede cotizarte el seguro.

Flete terrestre

Este es un costo que también puede coordinarte el forwarder, y es el costo de llevar el contenedor del puerto de destino (por ejemplo, Manzanillo) a tu bodega (por ejemplo, en Ciudad de México). Puede ser por tren o por camión, o combinado.  Si tu mercancía llega a Manzanillo y quieres llevarlo a la zona metropolitana, este costo por lo general ronda entre los 1,000 y 2,000 dólares.

Otros costos

Estos costos pueden incluir maniobras en puerto destino, limpiezas de contenedor, revisión de la mercancía en destino, posibles demoras (si la importación tarda), honorarios del agente aduana… Lo mejor es provisionar un porcentaje para cualquier incidencia o gastos adicionales. Si todo está bien planeado, este % no debe ser mayor a 3% aproximadamente.

Evita cometer errores sobre los requisitos de importación

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Este es el punto donde más cuidado debes de tener, y está muy ligado a la fracción arancelaria que platicamos anteriormente. Dependiendo de la clasificación de tu producto, habrá ciertos requisitos que deberás de cumplir, y si no estás seguro, mejor háblalo con un agente aduanal antes de realizar pagos, porque esto puede ser lo más costoso de una importación o inclusive puede ocasionar que pierdas tu mercancía y tu dinero (¡Te lo digo por experiencia!). Algunos de los errores más comunes en este punto son:

Etiquetado

De acuerdo con la fracción arancelaria, tu producto requerirá (o no), de cierta normatividad de etiquetado. Lo más común es que requiera información general, como el país de fabricación, el contenido, datos del importador, entre otros. Sin embargo, hay productos que requieren de un etiquetado muy específico, como textiles (etiqueta adherida con la composición, el modelo, el importador, el cuidado, etc.). Si no vienen etiquetados correctamente de origen, tendrás que re etiquetar todo en México (sumamente caro). Y si encima no lo informaste y te toca reconocimiento aduanero (semáforo rojo, digamos), te pueden multar por encima del costo del re etiquetado.

Propiedad intelectual

Si tu producto infringe la propiedad intelectual de alguien más, en el mejor de los casos no podrás importarlo, pero además tu mercancía pudiera ser destruida y podrías estar sujeto a ser demandado. Por ejemplo, no te inventes un nombre de marca sin antes revisar si está registrado en el IMPI; no copies diseños de productos ya registrados o patentados, entre otros.

Más requisitos

Además del requisito del etiquetado correcto, algunos productos requieren permisos especiales o cumplimientos de Normas Oficiales Mexicanas adicionales. Checa muy bien la fracción arancelaria de tu producto y todos sus requisitos antes de realizar la importación. Inclusive, en ocasiones tienes que solicitar un padrón de importadores específico (si tú mismo o tu empresa realiza la importación) para productos “especiales”, como textiles, calzado, o bebidas alcohólicas.

Fraudes

Imagen: Depositphotos.com

Una de las preocupaciones que he escuchado de emprendedores que quieren importar es el riesgo de fraudes. ¿Qué pasa si les pago y huyen con mi dinero? ¿Qué pasa si no me envían los productos acordados, o me envían menos cantidad? Aquí te incluyo unos tips finales para cuidarte de este riesgo:

Realiza una debida diligencia de tu proveedor

Puedes utilizar páginas de comercio (como Alibaba.com) donde podrás ver información del proveedor, su transaccionalidad, el tiempo que llevan operando, y algunas fotos y reseñas.

Envía a un inspector a la fábrica

Esto lo puedes hacer de forma remota (por ejemplo, Bureau Veritas es una empresa que puede facilitarte todo tipo de inspectores). Esta inspección la puedes realizar para que te den datos generales de la fábrica, y también como una inspección sorpresa durante la producción, o final para determinar la calidad, etc.). Esta es una herramienta que recomiendo, especialmente si la relación cliente-proveedor es nueva, para validar que no te estén dando gato por liebre.

Parte los pagos en un anticipo y un finiquito

Por lo general, en China se solicita 30% de anticipo y 70% al terminar la producción. Esto te permitirá inspeccionar tu mercancía antes de pagar el 70% final.

Utiliza cartas de crédito, “escrow” accounts, o servicios similares, que permitirán tener protección de tu dinero de acuerdo con hitos de producción establecidos

Alibaba.com tiene un servicio llamado “Trade Assurance” que te da cierta protección al firmar un contrato en línea con el proveedor, además de proveerte una cuenta validada del proveedor para hacer la transferencia que evitará que deposites en cuentas equivocadas o fraudulentas.

Como verás, sí tienes que considerar varios factores al realizar una importación (no todos están aquí). Me hubiera gustado haber leído estos tips cuando yo inicié, así que aquí te los comparto esperando te sirvan. De nuevo, creo que no es complicado, pero sí tienes que estar informado. Contacta a un forwarder y/o agente aduanal que te apoye si es tu primera vez importando. También su experiencia puede evitarte varios errores.

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